miércoles, 2 de diciembre de 2009

LA FUSIÓN DE CAJAS

Las fusiones existen desde siempre, a partir del nacimiento de las empresas, pero ha sido a lo largo del siglo XX cuando mayor auge han tomado y cuando se les ha sometido a un profundo estudio desde prácticamente todos los ángulos (financiero, económico, social, político, etc.).

Cuando hablamos de fusión debemos tener en cuenta que se da cuando se unen dos o más empresas, anteriormente independientes, en una sola organización.

La crisis que se está viviendo en el sistema financiero de nuestro país, debido a la poca solvencia que poseen los bancos, es notablemente el detonante de que la fusión bancaria tome mayor importancia frente a otro tipo de fusiones empresariales.

Actualmente, numerosos bancos o cajas se fusionan con el fin de tratar de disminuir sus gastos de transformación (gastos operativos y gastos de personal) y para tratar de mantener la cartera de clientes, ampliando su potencial de negocios.

Actualmente en todos los medios nos informan sobre proyectos de fusiones como Caja España y Caja Duero en Castilla León, Caja Mediterráneo (CAM) y Bancaja en Valencia, o Caixa nova y Caixa Galicia, que atañe directamente a nuestra comunidad, etc.

Pero en Galicia, todavía no está nada claro todo lo que se refiere a la fusión de Caixa Galicia con Caixanova.

Debido a que hay dos grupos claramente diferenciados: los políticos y los presidentes de las cajas. Los cuales exponen sus opiniones en base a sus propios intereses sin tener en cuenta el impacto social que conlleva esta fusión en la Comunidad Autónoma de Galicia. Esto implica, que nunca se pondrán de acuerdo mientras cada grupo mire por sus beneficios y no por los beneficios comunes.

En el ámbito laboral bancario, a pesar de las garantías que se les ofrece a los trabajadores, este tema suscita diversas opiniones. Porque la gran desventaja de las fusiones, son los despidos masivos que acarrea el cierre de numerosas sucursales.

A día de hoy, ninguna de las dos cajas quiere perder su independencia ni prestigio en el mercado financiero. Por lo que se deduce, que esta fusión o no fusión se prolongará durante un tiempo.

En mi opinión, considero que la mejor solución para Galicia es que Caixa Galicia y Caixanova se fusionen. Porque ninguna de las dos entidades son lo bastante solventes para mantenerse a flote por sí solas, en esta situación de crisis financiera. Así, mediante esta fusión se creará una entidad gallega más sólida y competente en el mercado financiero.

MIRIAM YÁÑEZ FERNÁNDEZ

Sobrevivir a la crisis.

La última modificación sufrida por el sistema financiero español, y que se está llevando a cabo este mismo año se basa en la fusión de un gran número de Cajas de Ahorro. La idea se compone de dos fases claramente diferenciadas: la primera sería la fusión de Cajas en una misma Comunidad Autónoma y la segunda iría más allá, llegando a fusiones entre entidades de distintas regiones.

El objetivo de estos procesos de unión entre entidades es el de fortalecer la solvencia, rentabilidad y liquidez de las mismas y hacerlas nuevamente viables, tras la crisis financiera con la que convivimos y que puede poner fin a un sector tan atomizado como éste, además de evitar la intervención del Banco de España.

La principal causa de las fusiones entre Cajas de Ahorros ha sido el gran impacto que ha tenido la crisis inmobiliaria en ellas, unido a una política de riesgos demasiado “blanda”. Esto ha propiciado que los índices de morosidad se disparen hasta un 4%, bastante superiores a los de los Bancos, en los que dicho índice se sitúa por debajo del 3%. Si además tenemos en cuenta que la diversificación geográfica de las Cajas de Ahorro es muy escasa, comprobamos la debilidad de éstas ante los efectos de la crisis.

Entre las consecuencias negativas más importantes destaca la eliminación de numerosos puestos de trabajo, derivada del cierre de sucursales y centralización del negocio. Aunque al parecer existe la “promesa”, poco creíble desde mi punto de vista, de que los puestos de trabajo se mantendrán íntegramente y se realizarán pre-jubilaciones, es un tema que preocupa, especialmente a los sindicatos, y que provoca opiniones diversas en la sociedad.

Actualmente, el proceso más avanzado es el que llevan a cabo Unicaja y Caja de Jaén, que aprobarán su fusión en el mes de diciembre, y al que se unirá también CajaSur. En Castilla y León, Caja España y Caja Duero también continúan con su integración. Y otra que está en proceso es la realizan las Cajas catalanas Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Manlleu.

En el caso de Galicia, las dos Cajas que operan en el territorio son Caixa Galicia y Caixanova, creadas ya a través fusiones de otras Cajas gallegas más pequeñas. Ante la situación económica actual, es posible que la mejor solución y la que más posibilidades tiene sea la fusión de ambas, tras la que se formaría una gran Caja Gallega que adquiriría un importante tamaño, con unos 76 millones de euros en volumen de activos, aproximadamente (datos de 2008 – CECA).

Sin embargo, esta idea no convence a las entidades gallegas, que se resisten a perder su independencia y liderazgo y argumentan que la competencia entre ellas es la que las hace progresar y mejorar en sus servicios.

En definitiva, y ante la inexistencia de un acuerdo, es posible que la decisión, por el momento, sea esperar a que la situación económica actual mejore y poder esquivar así la unión.

Desde mi punto de vista, las fusiones pueden ser una gran oportunidad para que las Cajas de Ahorro salgan de la crisis, siempre que se limite el fuerte impacto negativo que producirá el cierre de un elevado número de sucursales así como los despidos previstos de miles de trabajadores del sector.

Lucía Márquez Quiza.

ALIANZA INDECISA


La situación actual que presencian en estos momentos las cajas gallegas es bastante complicada, ya que las opiniones de la fusión o no fusión entre ambas no están nada claras.

En primer lugar nos encontramos a la Xunta de Galicia, la cual aporta en un primer momento un aspecto a favor de que se realice la fusión. El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, se ha reunido reiteradas veces con los presidentes de ambas cajas para conocer el estado de las mismas, informes económicos, opiniones y más datos que sean importantes a la hora de la tomar la decisión más apropiada para Galicia, según comento el presidente de la Xunta en varios periódicos de la comarca.

Luego nos encontramos la posición de Caixanova y Caixagalicia.

La visión que nos presenta Julio Fernández Gayoso, el presidente de Caixanova, es totalmente opuesta a la fusión. Los motivos generales que explican a esa negativa respuesta desde un primer momento se debe, por la gran pérdida de empleos y de competitividad. Por el contrario, Caixagalicia está de acuerdo con la fusión entre las cajas gallegas, ya que según los estudios que han realizado el resultado sería favorable, y Galicia saldría mucho más beneficiada. La caja del norte, si la fusión no se lleva a cabo, optaría por realizar una visión virtual “SIP” con otras cajas de España a poder ser una situada en el centro y otra en el sur, para así Caixagalicia liderar la parte del noroeste en España y ser más competitiva.

¿Cuál será la opción más beneficiaria para Galicia y las cajas Gallegas?

La decisión entre presidentes no está clara, esto conlleva a un desconcierto entre la gente, porque haciendo todos los informes necesarios aun no hay acuerdo, lo que da a pensar que los objetivos entre los presidentes no son los mismos.

Sabemos que es una decisión difícil y consecuente para la economía Gallega, por lo que hay que pensar y estudiar todos los factores que influyen. A parte de los datos económicos que son fundamentales para la toma de decisión, existen otros factores de gran importancia que hay que tener en cuenta para realizar la fusión.

Uno de ellos es el mercado. El mercado más fuerte en ambas está situado en el noroeste de España, especialmente en Galicia. En el resto de la península ambas cajas están en expansión por lo que no serian mucho más competitivas en esas zonas.

En Galicia, ambas cajas tienen un mercado fuerte, muchas sucursales y un gran número de empleados. La fusión supondría cierres de oficinas por su duplicación y con llevaría a pérdidas de empleo.

Podemos concluir que una fusión tiene que buscar eficiencia, ser competitiva, lograr una mayor expansión; lo cual en esta operación desde mi punto de vista no sería tan beneficioso para Galicia. Sería más rentable, que las Cajas Gallegas realizasen “SIP” con otras cajas de diferentes puntos de España, para así poder lograr una mayor expansión, ser más competitivos y como he dicho anteriormente lograr la eficiencia.

Consecuentemente, es mejor tener dos cajas con mayor solvencia, fuertes y poco politizadas.


Rossana Santiago Allo

LA FUSIÓN DE LAS CAJAS DE AHORROS. ¿CAIXA GALICIA Y CAIXANOVA?


En estos momentos, en los que se empieza a recuperar la confianza en las entidades financieras que habían sufrido un duro traspiés después de la suspensión de pagos de Lehman Brothers, se están planteando en España reducir el número de Cajas de Ahorros mediante procesos de fusión.

Obviando el resto de entidades financieras, en España hay 45 cajas de ahorro, cifra que a mi modo de ver es especialmente elevada y por tanto considero que este proceso de fusión es necesario para buscar un número eficiente de entidades financieras.

No obstante, considero que los procesos de fusión que se están hablando no se basan en parámetros estratégicos ni de negocio, sino que se centran única y exclusivamente en términos políticos.

Decisiones de carácter puramente político son los procesos de fusión de las cajas catalanas y las cajas andaluzas; así como el resto de las conversaciones que se mantienen en la actualidad, entre los que me gustaría centrarme en las negociaciones más cercanas a nosotros: la posible fusión entre Caixa Galicia y Caixanova

En estos momentos se está en negociaciones para la fusión entre ambas y personalmente me parece irresponsables las palabras de D. Alberto Nuñez Feijoo promoviendo “la creación de un grupo solvente y que garantice la galleguidad de las cajas”.

Evidentemente el objetivo principal de la fusión es la mejora de la solvencia de ambas entidades, pero anteponer la galleguidad de las cajas de ahorros a una coherente estrategia empresarial o a los puestos de trabajo que previsiblemente se perderán, me parece una decisión poco acertada.

Con esto no quiero decir que si existen datos objetivos que favorezcan la fusión entre las cajas gallegas, no se deba llevar a cabo. Pero con los datos de pérdida de empleos; considerando que Caixanova posee una red comercial con más de 500 oficinas, (de las que según su página web, 427 están en Galicia) y Caixa Galicia casi 900 oficinas (aproximadamente 500 en Galicia); se me antoja complicado que no existan otras opciones que sean más beneficiosas para la entidad resultante de la fusión.

Hay que ser conscientes de que para la Xunta es muy importante tener al menos una entidad que facilite su financiación por eso considera prioritario que las decisiones se tomen en Galicia.

Sin embargo, esta decisión que han tomado todos los gobiernos autonómicos, creo que no tiene en cuenta el bien general, puesto que en un mundo globalizado deberían pensar con metas superiores a las que tienen actualmente.

Como conclusión cabe decir que es necesario un importante proceso de fusiones y que se basen en argumentos únicamente económicos que busquen objetivos superiores a los que actualmente tienen los políticos de este país.

Javier Lejo

¿ES NECESARIO LA FUSION DE LAS CAJAS GALLEGAS?



Hoy el tema que nos ocupa tiene que ver con las cajas y las autonomías y con el hecho de si es necesario que se fusionen para ser más fuerte.

En el caso gallego las dos cajas más importante Caixa Galicia y Caixanova están a punto de dar el gran salto, es más, se da por hecha la futura fusión entre las dos. La operación estaría avalada por la Xunta.

Aunque aun desde las entidades niegan la operación. A día de hoy ambas siguen diciendo que no hay acuerdo, que no se han producido conversaciones a ningún nivel.

El presidente de la Xunta exige a las dos entidades que se siente a hablar seriamente del tema y que den soluciones en la menor brevedad posible.

En cualquier caso, fuentes del sector dan por cerrada la futura fusión de entidades, cerrando así la posibilidad de que cajas no gallegas entren en la operación quedando todo dentro de la comunidad.

A principios de agosto, fuentes financieras señalaban el interés de Caja Madrid por fusionarse con Caixa Galicia y la CAM. Una operación que convertiría a la entidad madrileña en la primera caja española por delante de La Caixa. Pero tanto la Xunta como Caixa Galicia se apresuraron a negar la operación

Sin embargo la Xunta, al igual que el resto de gobiernos autonómicos, tiene la última palabra en este tipo de procesos, según la Ley de Cajas de Ahorros vigente. El Ejecutivo gallego vería con buenos ojos una fusión siempre y cuando sea entre cajas gallegas.

Esto abre otro debate, es bueno no ir más allá de la autonomía y así preservar la galleguidad de las cajas. Si en realidad esta fusión llega a buen puerto a la situación de las dos entidades, se vería con bueno ojos por parte de todo el sector político. La pregunta sería si se pierde oportunidades mejores de fusión por no salir de Galicia y de ser así si la Xunta daría el visto bueno.

La Xunta puede aprobar el acuerdo con otras cajas siempre que sea aprobado por unanimidad en el Parlamento de Galicia pero se debe a un acuerdo aprobado a inicios de noviembre que le obliga a preservar la galleguidad de las cajas. Una vía es levantar los vetos de forma limitada, exigiendo que el contrato de SIP firmado con terceros garantice los centros de decisión en Galicia.

ISMAEL GUERRERO MENA

¿TIERRA DE NADIE?

Ya con sus antecedentes en los Montes de Piedad a iniciativa de los franciscanos, la imposibilidad de seguir otorgando préstamos gratuitos a las clases más desfavorecidas sin retribución alguna y sólo a costa de limosnas y donativos puso de manifiesto que ni si quiera la buena voluntad es sostenible por sí sola.

Siempre he pensado que las Cajas se encontraban intencionadamente situadas en un limbo en cuanto a su estratégica combinación entre forma jurídica y regulación.

Fundaciones Privadas de carácter social. Se definen como tales, pero carecen de propietarios particulares. Pertenecen por tanto la sociedad. ¿Cuál exactamente? A los Órganos de Gobierno se les encomienda liderar su control, pese a que la última palabra sobre su futuro corresponde a las Asambleas de las Cajas implicadas.

Nacidas en un estado liberal que renuncia a toda intervención y sólo sometido a la lógica implacable del mercado y del lucro privado, han constituido el único freno corrector a la polarización de los Bancos. Éstos, aunque presumiendo de falsos márgenes y a la espera del rebote del diferencial, siguen ganado más y más terreno. Si las Cajas quieren seguir con su propósito deben minorar la ventaja “in creciendo” que les llevan los primeros. Inminente debe ser una mejora estratégica. Urgente teniendo en cuenta el gran deterioro de sus activos como consecuencia del estallido de la burbuja Inmobiliaria y los gigantescos índices de morosidad.

En el análisis de las múltiples y variadas declaraciones sobre el asunto, el fervor de los dirigentes de estas instituciones contrasta brutalmente con la aparente o fingida neutralidad de los cargos públicos. Debemos aceptar con total normalidad el debate político absolutamente sangriento sobre cuestiones cuya relevancia, interés y utilidad social son infinitamente menores y, en cambio, en esta tesitura reina el mutismo entre nuestros gobernantes. La Voz de Galicia nos mantuvo en vilo una larga semana de noviembre para descifrar o intuir entre líneas la opinión que le merecía al señor Feijoo la rotunda, repetida y explícita negativa a fusiones locales del Presidente de Caixanova. Por otro lado, la Vicepresidenta Económica declara que: “(...) las Cajas, como Entidades Privadas que son, deben ser ellas las que se ordenen. “ Palpable es la profundidad del trasfondo que tiene el insistir en el “no dar opinión”. Rozando el absurdo en ocasiones; como fueron las declaraciones de señor Alcalde de Pontevedra. Éste excusaba su silencio en su condición de edil. Inmediatamente después, daba su parecer precisando torpemente que lo hacía en calidad de ciudadano. Como si una no fuera inalienable de la otra.

Se podrá estar o no a favor de fusionarse, pero si el centro de la discusión gira en torno a la situación geográfica de las Sedes, con todas las implicaciones que ello conlleva, entonces el dilema es otro y las motivaciones deducibles.

Menos cometidos son cuando hablamos de parcelas de poder. Aunque sobradamente legítimas son estas luchas. ¿Acaso no se dan en las Entidades Privadas y de manera mucho menos transparente? ¿Cambiar el Presidente De Caja de Turno? “Casualmente”, una media de cada cuatro años. Un sentir democrático que se echa en falta en el ala Privada del Sector.

Aún y con todas las dificultades que aquello suponía, allá por febrero de 2007, las declaraciones del Gobernador del Banco de España calentaban el debate abierto sobre la internacionalización de las Cajas, animándolas a seguir los pasos de los “grandes” en sus andaduras hacia las Américas u otros destinos. Cierto es, que el año precedente había sido glorioso para la Banca Española. Unos buenos resultados impulsados por los márgenes de intermediación logrados a su vez por la subida de tipos del 2005.Con todo lo favorable del ambiente de aquel momento, el planteamiento de fusiones de Cajas con el fin de ganar masa crítica provocaría el mismo revuelo de hoy..Y esto, por lo de siempre: el conflicto de intereses políticos por pertenecer Comunidades Autónomas distintas sin contar los obstáculos legales para la operación.

Hoy las pretensiones son mucho más humildes. Al menos salir lo mejor parado posible de una re estructuración forzada e inevitable.

La Unión de Cajas no implicará necesariamente la creación de una gran entidad. Además , tampoco llevará aparejado el que las entidades reciban apoyo financiero del FROB. Es decir, si la suma de sus respectivos patrimonios no alcanza el mínimo exigido por el Gobierno. Si además tenemos en cuenta todos los efectos que supondría la duplicidad de oficinas o las pérdidas derivadas de marketing, conviene tener en cuenta que existen otras opciones para adaptar el sistema Financiero. Vías intermedias como es la constitución de un Sistema De protección Institucional (SIP). Permitiría el mantenimiento de sus respectivas marcas, les facilitaría el cumplimiento de ciertos requisitos de la Autoridad Monetaria, continuar con sus actividades sociales y permitiéndoles mantener su negocio minorista, o lo que es lo mismo, el groso de su actividad. El sentimiento de país como argumento en contra es totalmente inmaduro.

Catalina Martínez

Fusión de cajas, ¿si o no?

En la actualidad unos de los temas más candentes en el sector financiero es la fusión de las cajas.

Existen opiniones para todos los gustos, pero lo que está claro es que hay casos (no todos) en los que se deben realizar dichas fusiones, por ejemplo, en el caso de entidades que realmente estén pasando momentos delicados y una fusión con otra entidad más fuerte evite su desaparición.

Entre los aspectos positivos destacan: la posibilidad de mejorar la eficacia y supervivencia a medio y largo plazo, y la potenciación de los recursos.

Los aspectos negativos más importantes son: la reducción de plantilla y en el caso de absorción de una caja por otra de otra comunidad autónoma, sería la pérdida de poder financiero de las empresas de la comunidad de la caja absorbida.

Además de las fusiones propiamente dichas, también se pueden llevar a cabo SIPs (Sistema Institucional de Protección). Se trata de una fusión “virtual” en la que las entidades afectadas tendrían que poner en común -como mínimo- la política de finanzas, tesorería, mercado de capitales y política de riesgos. Bajo esta fórmula, los consejos de las entidades se mantendrían operativos durante un tiempo determinado hasta proceder la fusión definitiva. También podrían quedar durante ese tiempo sus marcas comerciales actuales.

Otra cuestión a tener en cuenta es si la fusión se lleva a cabo entre entidades de una misma comunidad autónoma o de distintas. Como se ha comentando antes, en el caso de fusiones entre cajas de distintas comunidades se pierde poder financiero de las empresas de la comunidad de la entidad absorbida, además del traslado de los servicios centrales a la otra comunidad, lo que conlleva una reducción de plantilla importante. En el caso de fusiones entre entidades de una misma comunidad se da el problema de la existencia de demasiadas oficinas muy próximas unas a otras, lo que exige el cierre de muchas oficinas y el despedido de muchos empleados.

En el caso de estas fusiones, se llevan a cabo prejubilaciones de empleados con los que se reduce el impacto sobre el desempleo. En este caso entra en juego el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) que tiene 2 objetivos: gestionar los procesos de reestructuración de entidades y contribuir a reforzar los recursos propios en los procesos de integración. Con lo cual las entidades se verán respaldadas y ayudas en este proceso.

En definitiva, se debería proceder a fusiones sólo en los casos de entidades en mala situación y con muchas dificultades. Lo difícil es posicionarse en que es mejor, las fusiones entre entidades de una misma comunidad o de distintas comunidades, ya que las dos opciones tienen unas desventajas muy importantes (el tema del desempleo y cierre de oficinas en caso de fusiones de un mismo territorio y la pérdida de poder de financiación de las empresas de las comunidades en las que sus cajas han sido absorbidas).

Alejandro Santamariña Dörr