viernes, 29 de enero de 2010

ALERTA ROJA EN MOROSIDAD

La morosidad en los créditos concedidos por bancos, cajas de ahorros a particulares y empresas en los últimos meses hemos visto como una vez que empezase la crisis, mes a mes esta tasa era superior al mes anterior.

Como podemos comprobar en los datos publicados por el Banco de España el 18/01/2010, comprobamos que en los últimos meses el crédito ha ido en aumento, hasta situarnos en noviembre 92624 millones de €, de un total de 833.975 millones de euros. Sin embargo, durante todo el año 2009 (falta por publicar datos de diciembre 2009), los morosos han ido en aumento exceptuando el mes de Junio de 2009 que ha tenido una bajada referente al mes anterior. Desde que se ha iniciado la crisis financiera, en ningún mes hemos podido observar una leve bajada del dudoso crédito, por lo que Junio de 2009 ha sido el primer mes en presentarlo. Pero las subidas continúan, por lo que las previsiones de bajada de morosidad se descartan a corto plazo. El Banco de España considera un crédito como moroso, cuando acumulan tres meses de falta de pago.

Si la morosidad la clasificamos por entidades, podemos observar que en la cabeza de la clasificación tenemos en primer lugar los establecimientos financieros de crédito, debido a que su principal actividad en los últimos años ha sido referente al sector inmobiliario. Por entidades, las cajas de ahorro tienen un % de morosidad superior al de los bancos.

Y como no la pregunta que nos preguntamos continuamente la sociedad es, ¿Cuanto tiempo seguirá el sistema financiero con el nivel de morosidad en aumento y sin conceder créditos? La respuesta, como es lógico, nadie la conoce. Pero si podemos especular un poco. Podemos decir que el nivel de morosidad esta muy elevado y los bancos no están concediendo créditos, por lo que si el desplome del crédito continua la crisis financiera cada vez se aproxima a tiempos peores, porque al fin y al acabo el negocio sigue seco, y eso hará que la cuenta de resultados de las entidades financieras se va a ver mas resentida.

En esta situación tan difícil, por lo que he leído en los últimos meses y en mi opinión, lo pero esta por venir. Ya no solo por las altas tasas de morosidad, sino que también como consecuencia los bancos y cajas, debido a la escasez de actividad económica en las familias y empresas, han disminuido gravemente la concesión de créditos. Lo que perjudica al sistema financiero. Mira hasta que punto llegamos con la alta tasa de morosidad, que ahora en las sucursales de las entidades financieras en vez de prestar dinero, se encargan de cobrar los créditos concedidos.

Por lo que nos seguiremos preguntando la misma pregunta, ¿Hasta cuándo aguantara el sistema financiero esta situación? Destacando, que en estos momentos no tenemos ningún indicador macroeconómico que nos proporcione una idea para la recuperación a finales del 2010.

Rossana Santiago Allo

La morosidad de los bancos y cajas y la crisis

Últimamente no se para de hablar de los altos niveles de morosidad soportados por los bancos y cajas y su relación con la etapa de crisis por la que se está pasando a nivel mundial.

Antes de la actual crisis, las entidades tuvieron una época en la que daban créditos e hipotecas con pocas garantías. Se han dado muchos casos en los que se concedieron hipotecas a matrimonios con pocos ingresos e incluso con empleo temporal, que con la llegada de la crisis en muchos casos han perdido su empleo por lo menos uno de los cónyuges. También sufren la crisis las empresas que al ver disminuida su actividad se ven con dificultades para afrontar sus deudas con las entidades.

En esta década no ha dejado de crecer la morosidad año a año en las entidades financieras y como es lógico ésta se ha incrementado en mayor proporción a partir del 2008 con la llegada de la crisis financiera. A finales del 2009 los créditos dudosos de la banca española alcanzan los 91.500 millones de euros, casi el doble que a finales del 2008.

El problema es que debido, entre otros factores, a la especulación con la vivienda y la facilidad de crédito existente, las entidades financieras se han visto obligadas a “cerrar el grifo” en cuanto a la concesión de créditos y préstamos debido a la falta de liquidez y a la morosidad existente, lo que no ha ayudado a estimular el consumo entre la población y ayudar a las empresas a aumentar su actividad y así poder crear empleo para paliar la crisis, evidentemente no es el único factor culpable de la situación actual.

En estos momentos, nos encontramos con el EURIBOR en mínimos históricos que intenta incentivar la concesión de créditos a familias y empresas para lograr un aumento de la actividad e intentar superar esta fase de crisis. Se estima que a finales del 2010 comenzará a subir de nuevo el EURIBOR y se espera que se logre la salida a esta crisis.

Para no volver a caer en una situación como la actual, las entidades no deben volver a dar crédito sin las suficientes garantías para no volver a caer a estos niveles de morosidad, pero no por ello dejar de prestar o exigiendo más garantías de las necesarias porque eso no ayudaría a mejorar el escenario actual.

Alejandro Santamariña

jueves, 28 de enero de 2010

LA MOROSIDAD EN LAS ENTIDADES FINANCIERAS.

La morosidad es un tema que se ha puesto de moda últimamente debido a la crisis. Durante los años de bonanza nadie leía ni escuchaba en las noticias ninguna información respecto a la morosidad de las entidades financieras.

Pero, ¿qué es la morosidad? El Banco de España considera mora cuando han resultado tres meses consecutivos como impagados.

¿Por qué ha cobrado tal importancia? Básicamente porque se ha multiplicado por cuatro en apenas un año, pasando del 1,11% (totalidad del sector) al 4,44%. En noviembre del 2009, los créditos de dudoso cobro ascendían a una tasa del 5,05%. Esta tasa superior al 5% no se alcanzaba desde 1996.

¿Qué suponen estas cifras? Según los datos del Banco de España suponen 92.624 millones de € de créditos que pueden resultar impagados, casi el doble que en el mismo mes del año anterior.

Podemos dividir estas cifras en lo que se refiere a cajas de ahorros y a bancos. La morosidad es superior en las cajas, que alcanza el 5,26% en noviembre de 2009, mientras que las entidades bancarias, en el mismo mes, llega al 4,70%.

En lo que respecta a las entidades gallegas, las tasas están ligeramente por debajo de la media nacional, algo que no debe alegrarnos ya que siguen siendo altas. Caixa Galicia se situaba en el mes de noviembre en el 4,92%, mientras que Caixanova estaba unas décimas por debajo, concretamente en el 4,65%. El Banco Pastor también alcanzaba un nivel levemente inferior respecto a la media española, un 4,66%.

Ante tal situación las entidades se han apresurado a paliar estas cifras y han aumentado los niveles de provisiones, superando con creces los niveles de los años precedentes.

La tasa de morosidad ha ido creciendo de forma exponencial a lo largo del año 2008 y, de forma menos acentuada durante el año 2009. Durante el año 2010 se espera una evolución más moderada que en los últimos años.

La crisis ha acuciado de forma incesante a las familias y a las pymes, lo que se ha traducido en unos riesgos de impago mayores, fundamentalmente en estos dos sectores.

La morosidad puede ser una de las causas por la que las entidades financieras no conceden créditos con la misma facilidad a como lo hacían anteriormente. Sin embargo, pymes y familias, principalmente, han perdido la confianza en las propias entidades. La confianza ha de ser un factor importante a considerar por ambas partes.

Todo esto nos hace llegar a una conclusión evidente. Las previsiones de morosidad no son nada halagüeñas para los próximos meses, y esto sólo podrá revertir en cuanto la economía comience una recuperación sostenida y sostenible.

David Casás Cheda


“Evolución de la morosidad en España”


Los créditos dudosos son aquellos que presentan dudas razonables sobre su reembolso total (principal e intereses) en los términos pactados contractualmente. Para el Banco de España, un crédito se considera moroso cuando se acumulan tres meses de falta de pago.

En el año 2006, el sector financiero vivía una época de prosperidad, con un Informe de estabilidad financiera muy positivo, ratios de morosidad muy reducidos y ratios de solvencia por encima de lo que exigía la ley. Esta eficiencia se debía en parte al gran crecimiento de los créditos, por tanto, el riesgo de impago de dichos créditos, se vería incrementado con respecto a períodos anteriores.

A lo largo del año, la morosidad creció un 10% respecto al 2005, año en el que el incremento anual fue del 4,6%. Aún así, el ratio de morosidad (activos de dudoso cobro / activos totales), era de un 0,6%, nivel muy bajo, que se debía a la notable expansión del crédito.

Las entidades financieras cerraron el año 2007 con el doble de hipotecas de dudoso cobro. La tasa avanzó hacia el 1% y, aunque este dato aún no era motivo de alarma, los bancos y cajas se centraron en captar depósitos. En octubre de ese mismo año, el Banco de España tenía contabilizados créditos de dudoso cobro por un importe un 83% mayor a la cifra del año 2006 en la misma fecha.

Las cajas de ahorro sufren este problema con una mayor intensidad debido a la concentración de su actividad en la concesión de créditos a hogares.

En septiembre de 2008, la tasa de morosidad, por primera vez en 10 años superaba ya el 2% (en julio estaba en un 2.148%, más de medio punto por encima de la del mes anterior, lo que suponía el mayor incremento mensual desde el año 93). Esta subida fue la decimotercera consecutiva, por lo cual, la estabilidad de las instituciones de crédito comenzó a ponerse en duda.

El gran incremento de la tasa de paro, junto con el hundimiento del sector inmobiliario han sido las dos principales causas del aumento de la morosidad en el sector financiero.

El 2008 acabó con una tasa de morosidad del 3,38%. Esta cifra aún estaba lejos de las de la crisis del 93, cuando se alcanzó el 9%, pero las perspectivas de los expertos situaban el dato en el 7% en un corto período de tiempo.

A finales de 2009, el índice de morosidad estaba situado en el 5,05%. Las entidades que lideran la clasificación, en lo que se refiere a impagos, son, los establecimientos financieros de crédito (9,79%), las cajas de ahorro (5,26%), los bancos (4,70%) y las cooperativas de crédito (3,86%).

En cuanto al año 2010, se prevé un incremento de la tasa de morosidad para el primer trimestre, y a su vez, un mayor deterioro de la tasa de impago en los bancos que en las cajas de ahorro.

Lucía Márquez Quiza.

¿Cómo afecta la crisis a la morosidad en bancos y cajas?

La gran banca española, compuesta por las cinco principales entidades financieras del país (Santander, BBVA, Popular, La Caixa y Caja Madrid) triplicó en el año 2008 su tasa de morosidad. Esta pasó de un 0,82% al 2,86.

En el caso de las cajas de ahorro, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha afirmado que “es más fácil que haya cajas de ahorros afectadas por la crisis económica financiera que bancos”. Y es que son las cajas de ahorro las que reflejan una mayor morosidad, ya que casi el 48% de la cartera de prestamos en España está en manos de estas instituciones que no cotizan en bolsa y que en su mayoría son controladas por los gobiernos regionales.

“La morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas que operan en España a empresas y particulares superó el 4% en febrero del año 2008 y se situó en el 4,13%, un nivel que no se alcanzaba desde hace más de doce años, concretamente desde noviembre de 1996.”

Datos publicados por el Banco de España defienden que esta tasa de morosidad en el mes de febrero supone más que triplicar el 1,04% alcanzado un año antes. Sin embargo, si nos fijamos en el ritmo de crecimiento que experimenta mes a mes, vemos que este a sufrido una pequeña frenada, ya que el incremento respecto al 3,80% de enero es menor que el de enero comparado con diciembre, cuando se situó en el 3,29%.

Por tanto, la crisis tiene una afectación directa a la tasa de morosidad de estas entidades debido a, entre otras cosas, el creciente desempleo y el deterioro de la economía española, en un momento crítico para la concesión de créditos.

Patricia Lancina

LA INFLUENCIA DE LA CRISIS EN LA MOROSIDAD

Las normas internacionales de prudencia bancaria recomiendan controlar la morosidad. Siguiendo la misma política, las regulaciones internas impuestas por la Superintendencia General de Entidades financieras exigen sin ningún tipo de miramientos dicho control. La razón de que se tome esta medida radica en que de esta manera se protege a los bancos y entidades financieras y, de manera indirecta a todo el sistema financiero nacional, y si éste está sano ello llevará consigo una estabilidad y crecimiento de la producción.
Se considera moroso un crédito cuando se ha producido un retraso de tres meses en el pago de las cantidades a entregar por parte del deudor. Es un concepto que debemos de diferenciar claramente del crédito fallido, que es aquél que es considerado como incobrable por parte de la entidad financiera. Una morosidad de un 3% por ejemplo, significa que de los créditos concedidos por la entidad, un 3% presentan serias dudas acerca de su recuperación por parte de la misma.
Durante toda esta crisis económica en la que estamos inmersos la morosidad bancaria ha aumentado bastante, debido fundamentalmente a dos motivos. El primero, es la crisis económica internacional que afectó al crecimiento de la producción, a los ingresos y al empleo, lo que provocó que disminuyese la capacidad de pago de los deudores individuales y empresariales. El segundo, es el aumento de las tasas reales de interés, lo que provoca que el crédito suba y los deudores encuentren más dificultades a la hora de hacerle frente.
La morosidad de los créditos concedidos por bancos cajas y cooperativas de crédito ha aumentado, hasta niveles que no se recordaban desde el año 1996. La agencia de recobros Gesif hablaba de 85.000 millones para finales del año 2009, y estos datos es bastante previsible que se eleven todavía más en el presente año 2010. Las cajas son las que tendrán que soportar una mayor tasa de mora, seguidas de los bancos, lo que ya ha provocado que hayan tenido que cerrar un total de 1.345 oficinas. En comparación con el año 2007 la morosidad se ha multiplicado por seis y si la comparamos con el año 2008 lo ha hecho por tres. Todo esto sin incluir la morosidad de los establecimientos financieros de crédito que soportan una tasa de morosidad muy alta.
La realidad no es que vaya a haber mora o que la mora pueda aumentar, sino que el problema con el que nos podemos encontrar, es que esa mora se transforme en impago, lo que ya sería bastante problemático para el sector financiero. De alguna manera, podemos decir que los bancos han sido un poco víctimas de su propia avaricia.

Fernando López

El mal funcionamiento del mercado de crédito.

La incertidumbre a la que nos enfrentamos en esta época de crisis económica ha provocado que los bancos limitasen o incluso eliminasen la concesión de créditos de entre sus funciones principales, tanto a clientes particulares como a compañías en general.

Esto impide un consumo normal por parte de los clientes particulares, porque ya no pueden comprar ahora y pagar durante varios años después, y también provocó la quiebra de un gran número de empresas, que, aún con pérdidas, lograban la financiación necesaria para mantenerse en el mercado, a la espera de que los problemas económicos se solucionaran.

Como consecuencia, aunque en principio esta situación parecía una destrucción de la riqueza, en realidad podría ser la forma de volver a la normalidad, y dejar de invertir más de lo que teníamos ahorrado, que fue lo que estaba ocurriendo desde hacía muchos años.

Durante el 2009, aunque la oferta de crédito disminuyó considerablemente, y los requisitos para llegar a ellos son cada vez más estrictos, también es cierto que la demanda de los mismos cayó, ya que las empresas en quiebra y las familias ya no tenían ningún interés en endeudarse. Por este motivo (la disminución de la demanda de crédito) el Euribor está situado en mínimos históricos.

El desplome del sector de la construcción ha sido también una causa por la cual la demanda de créditos se ha visto disminuida.

En cuanto a los créditos hipotecarios, cabe decir que la Asociación Hipotecaria Española prevé que para 2010 los tipos de interés continúen como hasta ahora, en valores mínimos. Sin embargo, podría verse a lo largo del año una evolución favorable de los mismos. El mercado hipotecario creció en octubre de 2009 un 0,82% interanual, por debajo del 1%, al igual que en septiembre del mismo año. Estos datos confirman la desaceleración de esta actividad económica, sobre todo si lo comparamos con el crecimiento en 2008, de un 5,7%.

A pesar de la intervención del Banco Central Europeo y del Gobierno español, el mercado de crédito no termina de funcionar con normalidad, a causa de las elevadas tasas de morosidad registradas, la incertidumbre y los préstamos tan elevados que el sector financiero debe devolver.

La deuda pública se ha disparado, por el afán de los gobiernos de endeudarse para ayudar a las economías a salir de la recesión, sin embargo, esto ha provocado que los propios bancos coloquen en deuda pública el dinero que el Banco Central Europeo les proporciona. De esta manera, obtienen un rendimiento con mucho menos riesgo que si se lo prestase a particulares o empresas.

Como conclusión podríamos decir que el 2009 no ha presentado síntomas de recuperación claros en cuanto al mercado crediticio, y, por tanto, el próximo año comenzará con la situación de incertidumbre que vivimos en la actualidad. A lo largo del año se espera que la oferta financiera vaya mejorando, de forma que la propia economía nos anuncie el tan ansiado fin de la recesión.

Lucía Márquez Quiza.