viernes, 10 de octubre de 2008

Han llegado tarde..?

A pesar de todas las medidas puestas en marcha por las autoridades económicas de cara a inyectar la tan necesitada confianza en los mercados, la inestabilidad y la desconfianza está plenamente instaurada en los mercados financieros, circunstancia que explica que el Euribor, tipo de referencia en el mercado interbancario, se encuentre más de punto y medio por encima de la actual tasa de descuento del BCE.

La inesperada y abrupta bajada de medio punto en los tipos de interés el pasado miércoles, encaminada a aliviar las tensiones de liquidez que asolan al mercado monetario, no ha tenido el efecto esperado, por lo menos en el corto plazo. Aún más, me atrevería a decir que ha supuesto el efecto contrario, una mayor dosis de inestabilidad e incertidumbre entre los propios inversores. El aluvión de malas noticias en cuanto a las previsiones de crecimiento realizadas por los principales organismos supranacionales ha provocado que las bolsas se hayan desplomado en estos últimos días, pulverizando varios años de ganancias.

Las bolsas del todo el mundo se están viendo sometidas en estas últimas semanas a una dura corrección en la práctica totalidad de sus valores, afectadas por la incertidumbre y la extrema volatilidad a la que se están viendo abocadas. La bajada de tipos de interés no fue leída por el mercado en la dirección que pretendían las autoridades monetarias, debido, fundamentalmente, a que las entidades financieras no acaban de fiarse de las condiciones existentes en el mercado interbancario.

Esta situación prolongada de inestabilidad en los mercados ha provocado que los gobiernos de las economías desarrolladas hayan decidido actuar en la actual crisis financiera aunando sus recursos a los, ya cuantiosos, que llevan comprometidos los Bancos Centrales de las principales áreas económicas de la economía mundial.

En un intento de contribuir al restablecimiento de la confianza de los mercados financieros, los gobiernos han puesto en marcha una serie de medidas entre las que se encuentran las garantías de depósitos, la adquisición de acciones y la puesta en disposición de avales para la emisión de deuda de las entidades con problemas de insolvencia.

Buena parte de estas medidas están orientadas a inyectar liquidez a cambio de activos financieros de las propias entidades financieras, con la intención de recapitalizar sus balances y suministrar de liquidez al sistema y restablecer, así, la normalidad en el mercado interbancario, una de las principales causas de la actual inestabilidad en el mercado. Actualmente hay voces que reclaman la nacionalización de ciertos bancos ante la necesidad de desbloquear los mercados de créditos y proporcionar la necesaria confianza a los inversores.

La sucesión de acontecimientos negativos que se han venido produciendo en los mercados financieros en los últimos tiempos se ha debido, fundamentalmente, a una mala valoración de crédito de ciertos productos financieros y, si cabe, a una posible falta de coordinación y conexión entre los supervisores y autoridades monetarias de las principales áreas económicas del mundo, actuación que hubiese supuesto un mayor seguimiento y supervisión del mercado financiero internacional.


RUBÉN VÁZQUEZ

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