lunes, 6 de octubre de 2008

!MENUDA PARADOJA!

Nos encontramos ante una encrucijada. Por un lado la situación de los mercados es crítica y por otro los Estados no saben cómo actuar o hacerle frente debido a su ineficacia tanto para preverlo como para solucionarlo lo antes posible.
La situación más sangrante se encuentra en EE.UU y como sabemos si EE.UU estornuda el resto del mundo se resfría. Debido a que los bancos y entidades hipotecarias concedieron una cantidad innumerable de créditos a personas que no podían hacerle frente y en la medida que estad entidades cada vez necesitaron más dinero, vendieron esta deuda a entidades de otros países , fundamentalmente EE.UU por lo que nos encontramos con que nuestra economía y la americana están en íntima relación.
EE.UU se encuentra a punto de la crisis y George W. Bush para solucionar el problema intento que el Congreso americano aprobase un plan para comprar activos tóxicos o deuda mala para intentar reflotar la situación económica de las entidades hipotecarias y bancarias. Su plan consistía en que fueran los contribuyentes los que salvaran a estas entidades pagando cada uno unos 4.000 dólares. Entonces nos preguntamos por qué ahora se acude a nosotros, por qué cuando la situación económica era buena y las entidades bancarias engordaban y nunca estaban satisfechas no repartían con nosotros, por qué ahora no son ellas las que tienen un plan de emergencia para solucionar estos problemas...
Ayer supimos que este plan fue rechazado pero no tanto por no achacar a los ciudadanos el reflotamiento de la situación sino porque en noviembre hay elecciones y saben que como es una medida que carece de popularidad les iba a influir en su reelección.
Debido a la negativa a este plan EE.UU no sabe muy bien como va a poder hacer frente a esta situación porque el mercado daba por hecho su aprobación. Los bancos centrales se han visto obligados a realizar macroinyecciones de liquidez para contrarrestar las tensiones de los mercados. Además dentro de las posibilidades que ahora se presentan cabría la de aplicar fuertes bajadas de tipos de interés por la Reserva Federal a pesar de que la inflación haya supuesto una amenaza. Algunas empresas de la importancia del Banco Santander o Barclays, debido a sus cuentas saneadas, han comprado determinadas empresas que están en quiebra pero la magnitud del problema es tan grande que ésto no ayuda a salvar la economía porque el problema de fondo sigue ahí.
Ahora cuando ya la situación casi no puede ir a peor siempre se dice cuales habrían sido las medidas que se tendrían que haber tomado para no llegar a este punto pero la verdad es que como no se hicieron las cosas bien hay que intentar paliar en la medida de los posible las consecuencias y sobre todo aprender de los errores y no cometerlos en el futuro y no decir como siempre que si hubiéramos hecho ésto o lo otro se hubiera solucionado el problema.
Por otro lado cuando se esperaba que EE.UU aprobase dicho plan se planteaba si Europa podría hacer lo mismo y se llego a la conclusión de que como no existe un sentimiento de unidad entre los países que forman parte de Europa como en aquél sería muy difícil que la Comisión Europea adoptara una decision que aceptasen todos los países sin rechistar. Además la duda que tiene ahora el mercado es cuántas entidades más van a necesitar un rescate bien con dinero público bien con fusiones como las anteriormente dichas. De todas manera independientemente de lo que los Gobiernos decidan sería recomendable que se creara un órgano que supervise y coordine los rescates y que en ningún caso cada uno de los 27 países componentes de la Unión Europea adoptase discrecionalmente una intervención sin tener en cuenta las posibles medidas y consecuencias tomadas en el resto de los países.
Por lo que habrá de esperarse a ver que ocurre en EE.UU y a partir de ese momento tomar las decisiones más eficaces y rápidas posibles para que a Europa no le afecte tan gravemente la actual situación económica.
MARÍA SERRANO BELLO