lunes, 2 de marzo de 2009

Situación actual del sistema de pensiones español.

El sistema de pensiones de la Seguridad Social, actúa como una “gran hucha”, en la que tanto los trabajadores como los empresarios, depositan obligatoriamente una parte de su salario (cotizaciones) con el fin de que en el futuro, se les pueda garantizar una renta segura en caso de jubilación, incapacidad o muerte.
Sobre el papel y hasta la actualidad, este sistema ha funcionado bien, pero cada vez se hace más frecuente una pregunta en la cabeza de los contribuyentes: “Realmente, ¿Este sistema de pensiones me va a garantizar una pensión digna en el futuro?”

La principal causa que motiva esta pregunta se basa en el cambio en la pirámide poblacional española, la cual tenderá progresivamente a abandonar su forma piramidal tradicional para adoptar una forma de pirámide invertida, indicando que cada vez será menor el número de población activa, y por tanto de contribuyentes y mayor el número de población envejecida que requiere las prestaciones del sistema de pensiones de la Seguridad Social. Por todo ello, el problema de una posible quiebra de la Seguridad Social es cada vez mayor, pero no es el problema de la quiebra lo que más preocupa a los contribuyentes (que consideran casi imposible que este situación llegue a ocurrir), sino el miedo a que llegado el momento de recibir la pensión, esta no fuera suficiente para garantizar un nivel de vida digno.

Esta situación de desconfianza/temor a lo que pueda ocurrir con el sistema de pensiones de la Seguridad Social, esta provocando un aumento en el número de contrataciones de planes de pensiones privados. Esto es debido a que todos los contribuyentes esperan cobrar, pero lo que no saben, es el porcentaje de su salario que recibirán, por lo que optan por buscar métodos complementarios para garantizarse una renta suficiente en el futuro.
Otro de los motivos del incremento de la contratación de planes de pensiones privados tiene que ver con una de las características del sistema contributivo español, ya que este actúa como mecanismo de redistribución de la riqueza, es decir, los contribuyentes con mayores rentas realizan mayores aportaciones. Estos contribuyentes para mantener su nivel de vida tienen que acudir a los sistemas privados de previsión ya que la tasa de cobertura de los sistemas públicos disminuye cuanto mayor es la renta de los contribuyentes.

Por todo esto, se hace cada vez más necesario una reforma del sistema de pensiones en profundidad, más allá del alargamiento de la edad de jubilación y de esperar a que los planes de pensiones privados solucionen el problema.
ENRIQUE GARCÍA MORO